COMPARATIVA
Con qué comparar tu tarjeta de fidelización.
Dos comparativas honestas, incluidos los casos en los que la alternativa sigue siendo la mejor opción. Sin adornos y sin inventar desventajas.
Comparado con honestidad · sin app para tus clientes · cumple el RGPD
Los cuatro puntos en los que se diferencian los programas de fidelización.
Las comparativas entre proveedores giran casi siempre en torno a listas de funciones. En el día a día, sin embargo, son cuatro cosas mucho más prosaicas las que deciden si tu programa funciona o se apaga a los tres meses.
La barrera de la primera vez
Todo lo que se interpone entre “me interesa” y “tarjeta en el móvil” te cuesta participantes. Descargar una app te cuesta la mayoría. Pregúntate en cada solución: ¿cuántos pasos son de verdad, y necesita mi cliente una cuenta?
El trabajo en la caja
Un programa de fidelización solo sobrevive si tu equipo lo sigue en plena hora punta. Dos segundos por cliente son asumibles; veinte, no. Comprueba si hacen falta aparatos adicionales o una integración con el TPV.
Lo que sabes después
El papel no te cuenta nada. Sin cifras de visitas, clientes habituales y premios canjeados no puedes ajustar tu programa: solo adivinas.
Los costes después del arranque
No cuenta el precio de entrada, sino lo que viene después: reimpresiones, mantenimiento, evolución, permanencia. Con una app propia, en concreto, la mayor parte del coste está detrás del lanzamiento.
¿Primero lo básico?
Si todavía estás viendo qué es una tarjeta de fidelización digital y qué variantes hay, empieza por aquí.
10 min hasta que tu programa está en marcha
2 Wallets Apple y Google incluidos
0 € para empezar, sin tarjeta de crédito
UE servidores en la UE, privacidad integrada desde el primer día